Una cadena seca, oxidada o floja no solo es ruidosa; es una bomba de tiempo. Un mantenimiento deficiente destruye tu kit de arrastre miles de kilómetros antes de lo previsto y, en el peor de los casos, puede hacer que la cadena se salga o se reviente en plena marcha, bloqueando la llanta trasera.
La buena noticia es que no necesitas ser un mecánico experto ni pagar en el taller para solucionar esto. En BeeRider preparamos este tutorial para que aprendas a consentir la transmisión de tu máquina en el garaje de tu casa y en menos de 15 minutos.
Herramientas necesarias
Antes de ensuciarte las manos, asegúrate de tener lo siguiente:
- Las llaves o copas adecuadas para el eje de tu llanta trasera y para las tuercas de los tensores.
- Un cepillo de cerdas duras (idealmente los de tres caras especiales para cadena).
- Trapos limpios o toallas de papel.
- Desengrasante y lubricante: Aquí no se vale improvisar con ACPM o aceite quemado. Utilizar productos de mantenimiento automotriz de alta calidad, como los que ofrecen importadores especializados del nivel de Licavir, es vital para no derretir los O-rings (retenedores de goma) de tu cadena y asegurar una vida útil prolongada.

Paso 1: Limpieza profunda (Nunca engrases sobre mugre)
Sube tu moto al caballete central o usa un gato (stand) trasero para que la llanta quede libre. Aplica el desengrasante generosamente mientras giras la llanta con la mano. Usa el cepillo para remover toda la tierra, grasa vieja y arena pegada. Pasa un trapo limpio hasta que la cadena quede brillante y seca.
Paso 2: Medir la holgura (El juego de la cadena)
Busca la parte central de la cadena, a medio camino entre el piñón delantero y el plato trasero. Empuja la cadena hacia arriba y hacia abajo con el dedo. Esa distancia total que se mueve es la holgura.
- El dato clave: Revisa el manual o la calcomanía que suele estar en el basculante (tijera) de tu moto. Por lo general, la holgura ideal está entre 2 cm y 3 cm. Si se mueve más de eso, toca tensar.
Paso 3: Aflojar el eje trasero
Toma la llave principal y afloja la tuerca grande del eje de la llanta trasera. Ojo: Solo necesitas aflojarla un par de vueltas para que la llanta pueda deslizarse hacia atrás, ¡no quites la tuerca por completo!
Paso 4: Ajustar los tensores (Con precisión milimétrica)
Ve a los tornillos tensores que están en la punta final del basculante.
- Aprieta el tensor izquierdo un cuarto de vuelta, y luego ve al lado derecho y haz exactamente lo mismo. Repite este proceso poco a poco hasta lograr la holgura ideal (los 2 o 3 cm que medimos en el paso 2).
- Precaución: Fíjate en las marcas (rayitas) que tienen los tensores en ambos lados. Deben quedar exactamente en la misma marca para garantizar que la llanta quede perfectamente alineada y no torcida.
Paso 5: Apretar y verificar
Vuelve a apretar la tuerca principal del eje trasero con fuerza. Vuelve a medir la holgura. A veces, al apretar el eje principal, la cadena se tensa un par de milímetros extra. Si quedó demasiado rígida (como una cuerda de guitarra), tendrás que aflojar un poco y repetir el proceso. La cadena siempre debe tener ese pequeño juego para absorber los baches.
Paso 6: La lubricación perfecta
Con la cadena limpia y tensa, es hora de lubricar. Gira la llanta trasera lentamente con la mano y aplica el lubricante solo por la cara interna de la cadena (la parte que hace contacto con los dientes del plato). La fuerza centrífuga al rodar se encargará de esparcir el producto hacia afuera.
- El toque final: Deja reposar la moto al menos 15 o 20 minutos antes de salir a rodar. Esto permite que el lubricante se adhiera bien y no termine salpicando todo tu rin y tu pantalón.
Manos a la obra en El Enjambre
¿Cada cuántos kilómetros le haces mantenimiento a tu cadena? ¿Tienes algún truco personal para que te rinda más el kit de arrastre?



























