Hace no mucho tiempo, el tablero de nuestra moto era un espacio simple: una aguja para la velocidad, otra para las revoluciones (si tenías suerte) y un par de testigos luminosos. Hoy en día, te subes a una moto de 200cc o 400cc y sientes que estás al mando de una nave espacial con una tablet a todo color frente a ti.
La llegada de las pantallas TFT (Thin Film Transistor) al bajo y medio cilindraje ha marcado un antes y un después en la industria. Pero, ¿realmente necesitamos tanta tecnología, o los tableros análogos siguen teniendo su lugar en el corazón de los motociclistas? Vamos a ponerlos frente a frente.
El encanto de la vieja escuela: Tableros Análogos
Los tableros análogos (o mixtos, con una pequeña pantalla LCD) han sido el estándar durante décadas. Tienen esa magia mecánica que a muchos puristas les encanta.
Ventajas:
- Lectura rápida: Nuestro cerebro procesa la posición de una aguja en fracciones de segundo. De un reojo sabes a cuántas revoluciones vas sin tener que «leer» un número.
- Durabilidad y bajo costo: Son sistemas mecánicos y electrónicos sencillos. Si se dañan, el arreglo o reemplazo suele ser mucho más económico.
- Visibilidad constante: No sufren por el reflejo del sol directo de la misma forma que algunas pantallas digitales.
Desventajas:
- Información limitada: Solo te muestran lo estrictamente necesario. Olvídate de saber la presión de las llantas o la temperatura ambiente.
- Cero conectividad: No hay forma de vincular tu celular ni ver quién te está llamando.
La revolución digital: Pantallas TFT
Lo que antes era exclusivo de las motos de turismo de gama altísima, hoy es un argumento de venta para motos de entrada y cilindraje medio.
Ventajas:
- Conectividad total: Bluetooth integrado. Puedes conectar tu intercomunicador, manejar tu música, aceptar llamadas y, en muchos casos, tener navegación GPS paso a paso directo en el tablero.
- Personalización: Puedes cambiar el diseño visual, los colores y elegir qué información quieres ver según el modo de manejo (Sport, Rain, Eco, etc.).
- Un mar de datos: Desde consumos promedios y autonomía en tiempo real, hasta voltaje de la batería y conectividad con aplicaciones de telemetría en el celular.
Desventajas:
- Distracción en vía: Tener notificaciones de WhatsApp mientras esquivas huecos no es la mejor idea. Requieren disciplina visual.
- Costos elevados: Si tienes una caída y la pantalla TFT se rompe, prepara la billetera, porque el repuesto no es nada barato.
- Dependencia del software: A veces pueden presentar «glitches» o requerir actualizaciones en el concesionario.

Entonces, ¿Cuál es el ganador?
Al final del día, todo depende de tu estilo de rodada. Si eres un piloto purista que usa la moto para desconectarse del mundo y sentir la máquina, un tablero análogo es más que suficiente. Pero si usas tu moto a diario, te encanta la tecnología, viajas constantemente y necesitas tener tu ruta y comunicación a la mano, la pantalla TFT es una mejora que no tiene vuelta atrás.
Lo que es innegable es que el mercado ya tomó una decisión: la digitalización llegó para quedarse, y cada vez veremos más pantallas brillantes rodando por nuestras calles.
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